

Pixi Kata Matis, cineasta indígena brasileño: "Nuestro futuro es vivir entre dos mundos"
Equipados con pequeñas cámaras, los indígenas Pixi Kata Matis y Damba Matis graban todo a su paso por París, su primer viaje fuera del Brasil.
Nacieron en el enorme y aislado Valle del Yavarí, en plena Amazonía, donde aprendieron a filmar a su comunidad porque el futuro "es vivir entre dos mundos".
El Valle del Yavarí es una de las regiones con más diversidad indígena del planeta, hogar de tribus que viven en aislamiento voluntario, en la frontera entre Brasil, Perú y Colombia.
Con el apoyo del Centro de Trabalho Indigenista de Brasil (CTI), Pixi (31 años) y Damba (25 años) aprendieron a filmar con cámaras digitales, junto a otros miembros de su comunidad.
El resultado fue "Matses Muxan Akadakit", un documental de 1H32 que se puede ver en YouTube y que describe de forma íntima uno de los grandes rituales de la comunidad, el tatuaje del rostro de los jóvenes.
Filmada entre 2018 y 2019, la cinta ha sido presentada ahora en Alemania, Bélgica y Francia.
- Narcotráfico y Starlink -
Los matis vivían en aislamiento hasta mediados de los años 1970 en un territorio de la talla de Austria.
En menos de dos generaciones, los jóvenes aprendieron a filmar, a utilizar los teléfonos celulares, a vestirse como los "blancos".
Pero para llegar a su aldea se necesitan cinco días de navegación desde la ciudad más cercana, Atalia do Norte (noroeste de Brasil).
La región está asediada por los taladores de madera, los buscadores de oro, los narcotraficantes, pero en algunas aldeas tiene acceso al sistema satelital Starlink, otra de las paradojas del Valle de Yavarí.
"Nosotros vivimos en el interior del Amazonas, nunca habíamos venido a una ciudad grande, a una metrópoli…pero fue muy interesante. Son personas diferentes de las que conocemos en Brasil", explicó Pixi Kata Matis a la AFP.
"Es muy, muy grande para mí haber llegado hasta aquí", añadió.
Cuando se le pregunta sobre el futuro de su pueblo, no duda: "Nuestro futuro es vivir entre dos mundos".
"En el territorio indígena todos vivimos juntos, dentro de la 'maloca'", asegura, en alusión a la gran choza comunal donde conviven y festejan los pueblos indígenas de la Amazonía.
"Otra cosa es la ciudad. Estamos atados a dos mundos, y hay gente [matis] que vive ya con los blancos".
"Tratamos de aprender del mundo blanco, con la educación, el idioma portugués, manteniendo nuestra lengua materna, que es lo más importante. Estoy emocionado de contar mi propia historia y cómo logramos adaptarnos bien al mundo de los blancos; otras personas antes que yo no lo consiguieron", explica.
El documental fue presentado el viernes en el Colegio de Francia, fundado en 1530, una de esas instituciones europeas que durante siglos estudiaron el mundo indígena, pero sin darles voz y voto.
"Para mí, la cámara es una herramienta importante porque en el mundo de los blancos aprendemos con libros y lápices, pero también con herramientas audiovisuales", añade Damba Matis, que preside la Asociación Indígenas Matis.
"Sin ella, no tendríamos pruebas ni grabaciones de este viaje ni de nuestra cultura tradicional", explica.
Damba Matis asegura que los "dadasibo", los ancianos de la aldea, esperan con ansia el retorno de sus dos "exploradores" para que les muestren esas imágenes y les describan cómo es Europa.
Lionel Rossini, un consultor audiovisual francés que durante ocho años ha ayudado a los matis a filmar y que editó su documental, explica que en la comunidad ya hay otro grupo de jóvenes (ocho chicos, ocho chicas) listos para seguir con el trabajo.
"Para un pueblo que fue contactado recientemente, los matis tienen una manera de hacer y pensar el cine que en mi opinión es único y diferente, porque lo piensan colectivamente", explicó a la AFP.
Además del viaje a Europa, los matis preparan dos documentales: uno sobre otra fiesta que gira en torno al capibara (roedor), y otro sobre Mariwin, el espíritu de la selva amazónica.
H.Dolezal--TPP